
La Asociación Española del Aluminio, apuesta fuertemente por esta industria, que ya en 2021 apresuró su contribución a la economía española y a la creación de empleo.
Las propiedades del aluminio son una de las grandes posibilidades que permite este material en la industria de las renovables, ya que a día de hoy es de vital importancia tener en cuenta que toda construcción de sistemas para este sector debe realizarse con una coherencia medioambiental.
Aplicaciones del aluminio en el sector de la energías renovables
Dependiendo de la clasificación de las energías renovables (solar, eólica, hidráulica…) el aluminio puede tener diferentes aplicaciones. La principal de ellas la encontramos en el ámbito de la energía solar, dónde es utilizado para la elaboración de paneles solares en marcos y estructuras. En energía geotérmica su aplicación se centra en intercambiados de calor, y en la energía eólica el aluminio se aplica en las cubiertas del mecanismo, en transformadores, componentes estructurales y escaleras.
La variedad de aplicaciones con las que cuenta nuestro material es muy amplia y viene avalada por sus propias características. Su baja densidad y su alta resistencia, tanto mecánica como a la corrosión, además de que es un perfecto conducto del calor y la electricidad, lo convierten en el aliado perfecto. Por supuesto también hay que tener en cuenta que se trata de un material 100% reciclaje que no pierde sus cualidades y que permite ahorrar energía durante el proceso.
Expertos en este sector, consideran que utilizar aluminio en estructuras portantes y paneles ayuda a aumentar los beneficios y la eficiencia reduciendo costes finales. Hecho que ayuda a que los sistemas energéticos sigan creciendo y que cada vez represente una mayor parte de la energía utilizada a nivel global.
El aluminio para almacenar energía
Expertos suizos llevan un tiempo investigando un sistema de almacenamiento en aluminio que sea capaz de acumular anegaría durante meses o años.
Este proyecto es conocido como Reveal, y busca desarrollar una alternativa que utilice el aluminio para almacenar energía en forma de calor a gran escala. Se trataría de almacenarla en los meses más cálidos, para luego utilizarla durante los largos meses del invierno en muchos países o zona europeas que lo requieran.
Para elaborar este tipo de baterías masivas de energía, también se ha optado por el aluminio, ya que tiene una densidad energética 50 veces superior al ion de litio.